Mujeres de Negro, Padova, Italia
Cansadas de la guerra y la violencia, hasta el punto de perder la confianza y la esperanza, estamos esperando mucho de usted, el nuevo presidente de los Estados Unidos. Es verdad que una sola persona puede hacer muy poco, pero creemos que una persona en la función que vd. va a ocupar en los próximos días puede hacer mucho. Hay gestos y palabras que ponen en movimiento otros modos de actuar, pensar o hacer política.
Esperamos mucho porque la situación en el mundo es trágica: el rico y el violento ganan en todas partes, el pobre y el noviolento deben someterse.
Un gesto, una palabra dicha inmediatamente, pueden poner en marcha muchas buenas acciones, una política de relaciones y negociaciones en vez de una política de confrontación y de uso de la fuerza.
Decir un inmediato “No” a la acción militar y al asedio de Gaza y poner fin al apoyo de los Estados Unidos a su aliado israelí será lo primero para salvar a los niños, las mujeres y los hombres que viven en Gaza, pero también frenará el odio creciente hacia Israel y servirá para iniciar negociaciones inmediatas –sin maniobras ocultas– entre Israel y Palestina.
Realmente es el momento de decidir si el uso de la fuerza y de la guerra va en interés del pueblo americano o si es mejor inversión el que usted se convierta en portavoz de la libertad y la justicia. ¿Qué resultados, a parte de la multiplicación de guerras y terrorismo, ha traído el uso de las armas?
Sabemos que muchos hombres y mujeres en los Estados Unidos están con nosotras, contra la Guerra y contra el uso de la fuerza. Debería dar voz y confianza a estas personas de su país y a toda esa gente en el mundo que está esperando soluciones.
Las situaciones de violencia e injusticia son muchas –demasiadas para resolverlas en una sola vida– pero creemos que empezar con la situación en Oriente Próximo y en Israel y Palestina es una necesidad urgente; Nelson Mandela ha dicho que la cuestión palestina es la cuestión moral de nuestro tiempo.
Vd. ha dicho que el cambio era posible y que nunca había sido tan necesario y urgente hacer un cambio que ponga fin a la espiral de guerras que creen destruir al enemigo mientras que lo que ocurre en realidad es que el enemigo se alimenta y se multiplica.
Permítanos mantener la esperanza en esta posibilidad de un estilo diferente. Se lo pedimos en estos días aciagos, uniendo nuestras voces a las de los israelíes y palestinos que siguen insistiendo “Rechazamos ser enemigos”.
Mujeres de Negro, Padova, Italia
17 de enero de 2009
http://citizensbriefingbook.change.gov/Home
Traducción: María Palomares Arenas, Barcelona
Fuente: E-leusis, 02/02/09


Escribe un comentario