Al poco de llegar a Madrid, conocí a un chico que trabajaba como periodista. Este chico que en ese momento formaba parte de un proyecto periodístico nuevo, que en la actualidad está arraigado afortunadamente en la sociedad española, me comentaba que le parecía uno de los diarios importantes de este país.

Me comentaba que había trabajado en ese diario en concreto, y que no era oro todo lo que relucía. De hecho algo tendrá que haber dado que anteriormente se declaraba, el periódico me refiero, como "periódico independiente de la prensa española" o algo similar, y en la actualidad el nombre ha cambiado. Independiente lo que se dice independiente hace tiempo que no lo era, al menos bajo mi punto de vista, y en la actualidad tal y como predica mucho menos parece ser.

Cuando el chico me comentaba eso, yo le miraba con cierta incredulidad, desde mi punto de vista en ese momento no entendía como podía comentar eso en relación al periódico más importante de un sector político español. Pero oye, no hay nada mejor que echarle un ojo regularmente al periódico para ver que lo que este chico me comentó cada vez es más cierto.

De hecho, leerlo ya no me produce ningún interés ni sensación de estar "bien" informada. No hay nada como fijarse en el tratamiento periodístico que tienen hacia ciertos temas en concreto. Les he escrito varios mails en los últimos días, estoy bastante cansada del tratamiento erróneo y negativo que dan a ciertos temas, y de sus titulares sensacionalistas. Hay muchas maneras de informar y el amarillismo rancio no es la mejor.

En los medios periodísticos, al igual que en otros muchos, la objetividad es algo que cuesta ver. Dependiendo de quien te lo cuente, la concepción de la historia es diferente. Por lo que es importante tratar de ver la realidad desde varios puntos de vista, para al menos poder formarse uno, una información más veraz, dentro de todos los dimes y diretes existentes.

Una amiga de Madrid me dice "hay que quejarse, como se queja tan poca gente, normalmente te hacen caso". Siguiendo su consejo me he animado a colaborar en el envio de correcciones de ciertos artículos, e invito desde estas líneas a toda aquella persona que se sienta igual a que haga lo mismo. A mí de momento no me han contestado, hay que dejar unos datos mínimos para realizar la corrección, pero no pierdo la esperanza de que un día los medios de comunicación, al menos periodísticos, traten ciertos temas con la delicadeza que han de ser tratados.