Antonio Delgado
Basándose en los principios del software libre (por los cuales los programas son distribuidos y desarrollados de forma libre), el Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT en sus siglas en inglés, impulsó en abril de 2001 una iniciativa para poner en la Red todo el material educativo de algunos de los cursos más importantes desarrollados en su seno, bajo el nombre de OpenCourseWare.
La iniciativa OpenCourseWare (OCW) no es un campus virtual donde los estudiantes puedan cursar estudios, sino un sistema que permite el acceso libre y gratuito al material docente utilizado en diferentes asignaturas y cursos.
El material docente liberado incluye textos y archivos multimedia educativos junto con una guía de estudio para marcar las pautas de aprendizaje a los alumnos. Según los promotores, el esfuerzo principal ha sido el recopilar y convertir toda la información disponible para ser volcada en Internet de forma no sólo gratuita, sino también abierta, para ser mejorada por la comunidad.
En un mundo cada vez más globalizado, las instituciones educativas de prestigio están utilizando la liberación de sus materiales como un reclamo para que los estudiantes de todo el mundo puedan en algún momento acudir de forma presencial a realizar algún curso en sus aulas, motivados por la experiencia que han tenido con el estudio de los recursos didácticos ofrecidos a través de esta plataforma.
Al mismo tiempo, esta iniciativa supone una atracción para docentes de otras instituciones, ya que les permite intercambiar experiencias y materiales con los que mejorar sus cursos.
Los objetivos principales de la iniciativa OpenCourseWare tuvieron una excelente acogida ya desde su inicio, cuando el MIT liberó los primeros temarios. Gracias al éxito cosechado, en 2005 se fundó el consorcio que daba cobertura al proyecto y permitía extenderlo a otras instituciones.
Este consorcio también daba apoyo económico a la iniciativa para desarrollar nuevos modelos de publicación de materiales educativos, en convivencia con modelos de negocio sostenibles.
De esta manera, el OCW se ha convertido en un movimiento articulado por la filosofía 'Open Source', ya que se permite usar, modificar y redistribuir el material educativo siempre y cuando se respete la licencia de uso copyleft y no se haga con ánimo de lucro.
Actualmente otras universidades de prestigio se han unido a la iniciativa, como la de Harvard en Estados Unidos, la politécnica Ecole en Francia o la de Tokyo en Japón. En total unas 160 universidades de todo el mundo que han decidido abrir sus clases a los internautas.
También en España
En mayo de 2007 se inició el proyecto con 10 universidades, como la Universidad de Sevilla, la Politécnica de Madrid, la Universidad de Alicante o la de Universidad de Santiago, que ya han colgado diferente material educativo.
En la mayoría de los casos, el material disponible son los apuntes básicos de clase del profesor y temarios de las asignaturas.
Yale, otras de las universidades norteamericanas que están apoyando la iniciativa, ofrece un número menor de cursos, pero está promoviendo los cursos con material multimedia como grabaciones en vídeo y audio de las clases, transcripciones y resolución a los problemas planteados en los exámenes oficiales.
OpenCourseWare no es la única iniciativa nacida para ofrecer material educativo de forma gratuita: en Internet existen proyectos como OpenLearn, Merlot o Connexions que siguen los mismos principios.
No se entrega diploma
OCW permite que cualquier alumno pueda disfrutar del mismo material educativo que utilizan los docentes de algunas universidades de prestigio sin tener que asistir o pagar los más de 30.000 dólares que cuesta por año un curso en una de ellas.

Eso sí, el acceso al curso no da derecho a diploma, sólo al material educativo. Como se ha comentado anteriormente, el objetivo último es atraer a nuevos alumnos al contrato de cursos en estas universidades.
La OCW dispone de dos niveles de utilización de los materiales educativos.
- En primer lugar están las propuestas de estudio en el contexto de una asignatura completa, donde se incluyen no sólo los apuntes de clase, sino también el programa, una guía docente, propuestas de actividades y bibliografía recomendada, entre otros aspectos.
- En segundo lugar se encuentra la creación de documentos de estudios aislados, a modo de unidades independientes de aprendizaje. Estos documentos están destinados a formar parte de bibliotecas digitales. Es este segundo nivel el usado mayoritariamente en las universidades españolas sumadas a la inciativa.
Plataformas de aprendizaje
Así, las universidades adheridas a la iniciativa, pueden publicar sus contenidos de forma rápida y sencilla.
Sin embargo, este gestor no es el único disponible para realizar esta tarea: fuera de la iniciativa OCW, existen otras herramientas para la publicación de contenidos educativos de forma abierta. El software Moodle es uno de los más utilizados para la creación de plataformas de aprendizaje.
Actualmente se encuentra traducido a más de 60 idiomas y se utiliza en más de 19.000 de sitios web. Esta herramienta es un entorno de aprendizaje online, que permite la gestión de cursos de libre distribución para los educadores, junto con la creación y fomento de comunidades online para los alumnos.


Escribe un comentario