Por Miguel Romero*
La Fundación Intervida está siendo investigada por la fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya por un presunto desvío de 45 millones de euros por parte de sus directivos "para enriquecerse" (El País, 4/04/2007). El desvío se habría realizado por medio de la constitución de empresas inmobiliarias, farmacéuticas, alimentarias, crediticias, consultoras, etc., todas ellas englobadas en la Fundación Metrópoli y Universal, creada a su vez por Intervida.
La organización ha dado a conocer un comunicado en el que desmiente las acusaciones, manifiesta que funciona con "transparencia y calidad", ratifica el carácter solidario de su trabajo y reconoce haber creado lo que llama "empresas sociales para el desarrollo de sus proyectos", conforme a lo que autoriza la legislación vigente a las fundaciones.
Intervida dice que ésta es una "actividad habitual en el sector". Probablemente ahora no lo es, aunque habrá que seguir de cerca el curso de las investigaciones, porque si se confirmara que las fundaciones, forma habitual de estructuración de las ONGD, pueden constituir estas llamadas "empresas sociales", no sería nada extraño que cundiera el ejemplo: es sabido que las "malas prácticas" en la captación de fondos se difunden a toda velocidad en el sector.
Hay otros aspectos "no habituales" en Intervida. Por ejemplo, su solicitud de entrada en la Coordinadora estatal de ONGD (CONGDE) no fue tramitada porque no consiguió el aval preceptivo de dos ONGD; creo que en la historia de la CONGDE no se ha producido otro caso similar. Posiblemente las razones de esta generalizada desconfianza tenían que ver con las fundadas sospechas que existían ya entonces sobre graves irregularidades en su gestión. En los primeros meses del año 2000, la Junta de Gobierno de la CONGDE buscó y recogió una amplia información que confirmaba esas sospechas, pero algunos testigos importantes retiraron sus acusaciones contra Intervida, en condiciones poco claras, y no hubo base legal para una denuncia antes los tribunales.
También en esas fechas, la revista mensual OeNeGé -que tuvo una corta vida, pese a su muy aceptable nivel de calidad, y que se distribuía a todos los kioskos de prensa- publicó en su número de mayo de 2000 un extenso y valiente reportaje de Tomás Díaz con el título premonitorio de "Intervida, escaparate de una trama empresarial". En él se informaba de que el caso Intervida venía de lejos: en 1995 había hecho un primer intento para incorporarse a la CONGDE , para lo que consiguió el aval de las ONG Solidarios para el Desarrollo y Edificando-Comunidad de Nazaret, pero la CONGDE pidió que estos avales fueran ratificados por escrito y no los consideró suficientes.
En el reportaje podía leerse también que, más recientemente, el 17/03/2000, la CONGDE había emitido un comunicado de prensa, advirtiendo, entre otros puntos, de que no respaldaba el trabajo de la organización. En esas mismas fechas, Intermón Oxfam y ACSUR-LAS SEGOVIAS habían escrito a la red europea CIFCA, de la ambas formaban parte, para manifestar su rechazo a la incorporación de Intervida a la red (lamentablemente, este rechazo no fue atendido y aún hoy Intervida forma parte de CIFCA).
En fin, en el reportaje de OeNegé se aludía a otros artículos publicados anteriormente en la prensa española (por ejemplo, por Cambio 16, en octubre de 1999) considerando a Intervida "una ONG sospechosa".
Recuerdo estos datos para destacar tres aspectos de este caso: el primero, que existía fundamento suficiente para considerar a Intervida una ONG "sospechosa", al menos desde hace ocho años; el segundo, que estos datos habían tenido suficiente difusión como para que pudieran ser conocidos por los medios e instituciones públicas y privadas relacionadas con las ONG; el tercero que, pese a ello, Intervida ha funcionado a pleno rendimiento, con un éxito empresarial espectacular, hasta lograr la principal cuota en el muy competitivo mercado de los apadrinamientos, así como notables reconocimientos y colaboraciones nacionales e internacionales. Precisamente por eso, la "excepcionalidad" de Intervida más que explicar, oculta problemas. Todo parece reducirse a un caso de corrupción, ante el cual la solución está en la "transparencia". Pero la excepción oculta la regla.
Porque el funcionamiento operativo de Intervida no es una excepción en las ONG que han situado el marketing y la cultura empresarial en la base de su estrategia, que no son todas, pero sí son la mayoría de las ONG de tamaño medio y grande, y ello con independencia de sus postulados ideológicos.
Así por ejemplo, Intervida ha buscado y encontrado el patrocinio de empresas de "reconocido prestigo" como Banesto, Alcampo, Air Europa, El Corte Inglés, FNAC, Sol Meliá, Caja Navarra, VISA (con la correspondiente tarjeta VISA-Intervida), etc.
En su agresiva estrategia publicitaria, Intervida utiliza todos los medios a su alcance, sin más criterio que la obtención de rendimientos económicos: así, por ejemplo, 19 de diciembre de 2005, la primera cadena de TVE emitió una "Gala Intervida Contigo", "amparada", según palabras de la Directora General de RTVE, por el Grupo Vocento (uno de los principales multimedias españoles, del que forman parte ABC, El Correo y los diarios regionales afines, así como Punto Radio, más una participación importante en Tele 5); también la SER ha venido siendo uno de los sus principales soportes publicitarios, incluyendo mensajes a cargo de las estrellas de la cadena, como, en su momento, Iñaki Gabilondo; la serie de Tele 5 Hospital Central llegó a dedicarle un programa especial; El Mundo es uno de sus patrocinadores, pero también la revista gay Zero, etc.
Obviamente todos estos patrocinadores han contribuido a la difusión y credibilidad de la marca y, particularmente, a que haya podido contar con esos 356.000 "padrinos", de los que ingresa unos 90 millones de euros al año.
También han tenido un papel en esa credibilidad los organismos internacionales de los que Intervida forma parte, como la ya citada CIFCA, FORETICA (Foro de Evaluación de la Gestión Ética), APF (Asociación de Profesionales de Fundraising), DIRCOM (Directivos de la Comunicación), etc. Por otra parte, Intervida tiene el estatus consultivo especial en el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas "siendo una de las tres organizaciones españolas seleccionadas para este fin", según exhibe en su Memoria . Esta exhibición se presenta bajo el título "Con todas las garantías" (pag. 50), junto con el aval de la Entidad Nacional de Acreditación que le otorgó el certificado ISO 9001-2000; Intervida se vanagloria de que es la primera ONG europea que lo ha obtenido por "la captación de recursos y su aplicación". La Memoria incluye también los correspondientes informes positivos de auditoría, a cargo de BCN Auditores.
De manera que desde el punto de vista de la "transparencia" y la "calidad", los dos emblemas de esa "responsabilidad corporativa" que fascina a numerosas ONGs, Intervida presenta unas certificaciones impecables.
Contando con estos mimbres, el éxito de Intervida se ha basado en la eficacia de su publicidad para captar "padrinos", en dura competencia con el cada día mas amplio pelotón de ONGs dedicadas a los "apadrinamientos", y desde luego en la propia eficacia de ese producto, sin duda el de más éxito en el negocio de la caridad, especialmente en nuestro país. No me extenderé ahora en la caracterización del producto que ya he comentado en otras ocasiones, salvo en un aspecto que es relevante respecto al tema que nos ocupa: el apadrinamiento es la expresión mas clara de la caridad tradicional, basada no en razones, sino exclusivamente en reacciones compasivas que sólo reclaman, a cambio de su donación, una compensación individual (en este caso, la foto, las cartas de los "ahijados" y toda la demás parafernalia del kit del producto). Es por ello un producto tan simple como manipulable: la simplificación explica su éxito y la facilidad de manipulación explica casos como el de Intervida.
Esta simplificación explica también por qué la publicidad de las ONG de apadrinamientos es prácticamente idéntica en sus mensajes y sólo se diferencia en su potencia económica. La "cuenta publicitaria" de Intervida debe ser impresionante, y en eso se basa su buena imagen en unos medios de comunicación que, parafraseando a Ignacio Ramonet, tienen como función fundamental "vender clientes a sus anunciantes". Intervida hace sin duda "más", pero hace sobre todo "lo mismo" que las demás ONG de apadrinamientos. En este sentido llama la atención las críticas a su publicidad realizadas por la Fundación Lealtad, según informa El País (4/04/2007). La Fundación Lealtad es una empresa de análisis de mercados, fundada en el 2001 por agentes de cambio y bolsa, y que hoy cuenta en su patronato con altos directivos empresariales, a los que se ha incorporado Ignasi Carreras, ex-director de Intermón Oxfam. Esta empresa ha conseguido situarse como un referente en el sector de las ONG, por méritos que nunca he conseguido entender, suministrando avales de "transparencia" que, al parecer, serían considerados por las empresas a la hora de elegir las ONG a las que patrocinan o con las que colaboran. Intervida estuvo entre las ONG auditadas por la Fundación Lealtad, pero surgieron diferencias y finalmente Intervida se retiró hace ya algunos años; no perdió por ello apoyos empresariales, lo cual hace pensar que la autoridad de la Fundación Lealtad es paradójicamente mayor entre las ONG que entre las empresas de cuyas ansias de marketing social se considera garante.
Según informa la Fundación Lealtad, entre sus diferencias con Intervida habría estado el desacuerdo de la Fundación con un tipo de publicidad basado en lo que el periódico describe como "niños desvalidos, cartas y dibujos infantiles, una felicitación por Navidad y una potente campaña de publicidad dirigida al corazón de los ciudadanos". Pero esta descripción, sirve tanto para Intervida como para cualquier otra ONG de apadrinamiento, Ayuda en Acción, pongamos por caso. Incluso los cambios de formato son similares y se producen simultáneamente ("niños sonrientes" en vez "niños desvalidos", nuevos eslogan para diferenciar mejor la imagen del apadrinamiento propio del de los competidores: Intervida: "Un puente entre vidas"; Ayuda en Acción: "Vínculo solidario"). No tiene ninguna base consistente presentar a Intervida como un caso aparte. Más aún, el estilo publicitario de los apadrinamientos se ha extendido como una mancha de aceite; es significativo, por ejemplo, que buscando competir con los apadrinamientos, Save the Children utilice un tipo de mensaje en radio, e incluso un locutor, que recuerda muchísimo a los anuncios de Intervida en su etapa más "dura". En definitiva, el caso Intervida permite una reflexión necesaria para las ONG empeñadas en trabajar decentemente.
Efectivamente, este caso pone en primer plano tres temas centrales en la práctica de la mayoría de las grandes y medianas ONGs, que constituyen además la imagen pública del sector.
El primero es el recurso al marketing y a la publicidad como vía fundamental para la captación de dinero (presentada frecuentemente como "captación de socios"). En este sentido, las reservas éticas que estableció el sector a finales de los años 90 (basadas en el debate sobre la campaña de publicidad que asoció el consumo de los cigarrillos Fortuna con el "0,7%" y la crítica a las ONG que se beneficiaron de ella) parecen desintegradas. Hoy existe una "burbuja publicitaria" (que quizás empiece a desinflarse tras el caso Intervida, lo que sería sin duda una buena noticia) en la que todo vale (cualquier patrocinador; cualquier producto; cualquier empresa de trabajo temporal que ponga disposición de ONGs con pocos escrúpulos sociales a jóvenes en empleo precario, para que capten supuestos "socios" en las calles; cualquier soporte, incluso la insoportable publicidad que se escucha obligatoriamente en los andenes del metro,...). Como otras "burbujas" ésta da una imagen falsa de "prosperidad" que, cuando estalla, perjudica incluso a quienes no se han beneficiado de ella.
El segundo es la mitología de los "fondos privados" como garantía de "calidad" e "independencia". Este es un viejo asunto que refleja la presión en el sector del sistema de valores del neoliberalismo. Efectivamente, es pura ideología neoliberal considerar como una amenaza la dependencia de fondos públicos, pero no la dependencia del "sector privado", o del mercado publicitario o de monseñor Rouco Varela.
No cabe duda de que una excesiva dependencia de subvenciones públicas plantea problemas serios para la autonomía de una organización, cualquiera que sea la orientación gubernamental, aunque como ha demostrado la experiencia, el problema se agrava lógicamente cuando y donde gobierna la derecha. Pero la política de cooperación pública responde a un Plan Director y otras normas que han sido aprobados en el Parlamento después de una deliberación pública, y no en un Consejo de Administración o en la Conferencia Episcopal- que son las instituciones menos transparentes que cabe imaginar- y los mecanismos de control de las subvenciones públicas son incomparablemente más serios, severos y eficaces que los de cualquier empresa privada. Es más, ojalá el actual proceso de reforma de la Agencia Española de Cooperación Internacional contribuya a fortalecer esos mecanismos de control, adaptados a las características específicas del trabajo de las ONG, no para hacerlos más "blandos", sino justamente para hacerlos mas eficaces.
Las ONG somos organizaciones privadas que trabajamos en el espacio público. Por tanto, las garantías que tenemos la obligación de mostrar a la ciudadanía sobre la calidad social de nuestro trabajo y el uso honesto de los fondos que gestionamos, debería ser asumida fundamentalmente desde instituciones públicas; las auditorías privadas de la contabilidad pueden cumplir un papel complementario útil, pero informan muy poco sobre el cumplimiento por parte de las ONG de los objetivos en los que basan su legitiman ante la sociedad.
El tercero finalmente, es considerar la "transparencia" como criterio fundamental de calidad. Ésta es una muestra de la cultura empresarial que penetra en las ONG (por "percolación", como dice José López Rey, es decir como el agua de riego empapa las raíces de las plantas); es significativo que el Encuentro organizado por la CONGDE el pasado mes de febrero, sobre los "retos de un sector en cambio" estuviera basado en cuatro "grupos de reflexión" cuyos temas valen por un programa (Calidad, Gestión de los Recursos Humanos, Transparencia y Rendición de cuentas, Medios de Comunicación y ONGD). La "transparencia" forma parte del repertorio ideológico-publicitario con el que el mundo empresarial afrontó la crisis de confianza provocada por los escándalos de corrupción que estallaron en cadena desde noviembre de 2001 (caso Enron). El repertorio sirve para recuperar la confianza de los clientes y expulsar del mercado a los competidores que obtenían ventajas por procedimientos no generalizables; la "transparencia" es su componente contable y consiste no tanto en lo que se es, sino lo que se parece. Intervida ha entendido muy bien cúal es el juego de las "cuentas claras". Y hay que señalar que quien ha descubierto la trampa no es una empresa privada especializada en avalar "transparencias", sino una institución pública, con servidores públicos dedicados seriamente a la lucha contra la corrupción.
Hace algún tiempo escuché decir en una tertulia radiofónica, a un periodista, "progre" para más señas, que los problemas de la cooperación no gubernamental se resolverían sustituyendo a las ONG, por El Corte Inglés. Tal como van las cosas, no hay que tomarse la ocurrencia como un chiste. Para merecer el calificativo de organizaciones solidarias, los criterios de calidad de las ONG tienen que basarse en valores ciudadanos, es decir, sociales y políticos: el compromiso con las organizaciones y movimientos sociales del Sur; la capacidad de responder a problemas y necesidades identificados por ellos, proyectados y ejecutados de forma co-operativa con ellos; la construcción de una base asociativa bien informada y racionalmente motivada, con la capacidad y los medios para exigir por procedimientos participativos y democráticos el control de su asociación; poner la comunicación y la educación en el lugar en que el "sector privado" pone el marketing; el compromiso también en el propio país con los movimientos y las campañas que luchan por cambiar el mundo; una ética solidaria cercana y concreta en vez de la retórica al uso con sus elegías sobre la pobreza.
Porque si la "calidad", la "eficacia", la "eficiencia", la gestión de los "recursos humanos" se miden y valoran con criterios empresariales, al final ganará El Corte Inglés.
*Miguel Romero es el coordinador de Estudios y Comunicación de ACSUR-LAS SEGOVIAS
Fuente: ACSUR - LAS SEGOVIAS


Curioso blog.
Saludos del Doctor, Crítico insolente de Blogs
http://elburladordemitos.blogspot.com/
Creo que es el moemnto de entrar a debatir y explicar que modelos de copperación hay y de clarificxar el sector. también creo que el sensacionalismo con que la prensa aborda este sunto es lamentable y peligroso para el mundo de la cooperación. La presunción de inocencia y le ética periodística evitan linchamientos informativos.
Si te interesa el mundo de la cooperación te invitamos a visitar nuestro blog
http://sectortres.blogspot.com/
Un saludo
Hola!
Doctor: Gracias :)
Francisco: Toca plantearse realmente como es la cooperación hoy y como va a ser en un futuro. Analizar que se ha hecho y que se hace, y donde esto no deja de fallar. Realmente se quiere cooperar o se quieren poner parches? Realmente yo te doy dinero para que hagas lo que yo quiero o para que tu te desarrolles como tu quieras? Cierto es que en los medios informativos normalmente sólo venden las noticias amarillas, está claro. Lo positivo parece que o no se hace o no se le da tanto bombo y platillo, pero existe!! Y muchas veces las críticas sirven para avanzar, son constructivas, no destructivas. En el mundo de la cooperación fallan cosas y lo sabemos, y todo el mundo que está dentro y/o fuera lo sabe, por que entonces si algo falla no tomamos cartas en el asunto e intentamos solucionarlo? Es nuestra oportunidad para hacerlo.
Enrique: Conozco la página de sector tres, no así el blog, le echaré un ojo. No obstante había por ahí un blog de cooperantes que no tenía ningún desperdicio en cuanto al mundo de la cooperación realmente desde dentro.
Un saludo!!
Hola!
La página de la que he hablado antes ya la he localizado es "la andadura de la cooperación al desarrollo" está linkeada a mi blog.
Mucho se ha dicho sobre el caso Intervida, mucho... menos la verdad.
"Toda la verdad sobre Intervida: ¿dónde están las 'armas de destrucción masiva'?" Debía escribir esto desde el corazón y la razón.
http://www.blogresponsable.com/2007/09/intervida-dnde-estn-las-ar...
Hola Blog Responsable!!
Bienvenido :) vuelve cuando quieras.
Gracias miles por tu aportación, lo echaré un ojo en cuanto vuelva a tener mis sentidos a pleno rendimiento.
Besos!!