Una curiosa alianza entre McDonald’s y Greenpeace ha conseguido imponer una moratoria de dos años sobre la compra de soja procedente de plantaciones establecidas en zonas deforestadas.
El origen de este acuerdo está en un viaje que en enero realizaron cuatro activistas de Greenpeace y cuatro directivos de McDonald’s visitaron juntos zonas de la Amazonía donde los agricultores están arrasando la selva para plantar soja.
La moratoria ha sido impuesta a través de Cargill, la multinacional proveedora de soja para los alimentar pollos, que la trasladará a los comerciantes de soja, informa el diario The Washington Post en su edición de hoy.
Hace cuatro años Greenpeace lanzó la alarma sobre el alcance de la deforestación del Amazonas a manos de agricultores que quieren plantar soja, para lo que Cargill les había venido ayudando.
El grupo ecologista investigó qué empresas participaban en el comercio de esta soja y entre ellas encontró a McDonald’s, que utiliza esta soja para alimentar a los pollos con los que elaboran los McNuggets. Además de algunas protestas en estos establecimientos de comida rápida, Greenpeace incluso envió su barco Arctic Sunrise a bloquear el puerto de Cargill en Santarem.


Recomiendo descargarse ESTE INFORME que precisamente habla sobre las operaciones de McDonalds en la Amazonia... firmado por Greenpeace.
Tremenda noticia. Esta es la vía para frenar las barbaridades que se están produciendo contra el medio ambiente: unir economía y ecología.
¡Saludos!