Según los datos de este informe, "más fiable incluso que el del Gobierno", las emisiones de GEI en España descendieron un 4,1% en 2006, lo que situó el nivel de emisiones brutas en un 48% más de lo permitido por el Protocolo de Kioto. En 2005 el incremento fue del 52%, el mayor desde la firma del tratado, mientras que un año después el aumento ha sido del 48%.
Y todo esto a pesar del importante crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB), del empleo y de la población. "Es la primera vez que se reducen las emisiones en una situación de fuerte crecimiento económico, lo que hace más destacada esta reducción que podemos calificar de histórica", dijo Joaquín Nieto, secretario confederal de Medio Ambiente y Salud Laboral de CCOO, durante la presentación del informe.
El informe establece que la reducción de emisiones ha sido posible gracias a las políticas energéticas y medioambientales adoptadas por el Gobierno y, sobre todo, a factores coyunturales difíciles de controlar. Entre estos factores destacan el buen año climático -sin grandes olas de calor y frío-, las lluvias caídas en zonas con embalses y plantas de energía hidráulica y el aumento de los precios del petróleo y de otros combustibles fósiles como el carbón y el gas.
Entre los factores estructurales, el informe apunta a las influencias positivas que han tenido el aumento de la producción de energía eólica y nuclear. "El parque eólico que tenemos en España nos ha salvado de otro año desastroso", dijo Joaquín Nieto, que reclamó un mayor esfuerzo en el sector de las energías renovables.
Aunque el informe de CCOO no hace referencia a la energía nuclear, José Santamarta, director de la edición española de la revista World Watch, reveló que también incidió en la reducción de emisiones de gases. "A diferencia de lo que ocurrió en 2005, las centrales nucleares funcionaron a tope en 2006 porque apenas sufrieron parones", afirmó.
Fuente: El Mundo, 17/4/07


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