Cada vez que consumes soja, seguramente estás consumiendo soja Round Up ready; es decir, soja modificada genéticamente para que tolere el glisofato, un poderoso herbicida que tiene mayor resistencia al lavado por las lluvias. ¿Entiendes porque cuando consumes soja Round Up ready consumes mayor cantidad de agroquímicos tóxicos que se acumulan en tu cuerpo con consecuencias inimaginables? Además, por supuesto, el riesgo que implica el consumo de transgénicos.
Recuerdo que en la década del noventa, al igual que otros profesionales de salud, estaba fascinado con las posibilidades alimentarias y nutricionales de la soja, y difundía su consumo cada vez que tenía oportunidad; hoy tenemos que hacer lo contrario y procurar que la gente tome conciencia lo dañino que puede ser este hábito.
Además de las consecuencias sobre nuestro organismo, debemos considerar los daños al medioambiente. Por ejemplo, hoy, en la provincia de Salta (Argentina), los montes de Yungas están amenazados en casi un diez por ciento de su superficie debido a que el gobierno de turno autorizó la tala de 1600 hectáreas para un proyecto agrícola de cultivo de, ¡oh casualidad!, soja y maíz transgénicos y porotos; la excusa de uno de los funcionarios de más alto rango de la Provincia de Salta era que si no lo hacían se iban a morir de hambre.
Si te fijas en la página de Greenpeace creada especialmente para estimular la sanción de la Ley de Bosques ( http://www.greenpeace.org.ar/guardianes/diputados/index.htm ), verás que la mayoría de los diputados que se oponen a dicha disposición son de Salta, Misiones o Formosa, provincias que, además de tener muy baja conciencia ambiental, se han caracterizado por falta total de respeto hacia los pueblos originarios, fraudes electorales y grandes niveles de corrupción.
En www.parenlosdesmontes.org.ar/ tienes formas de enterarte como se está desmontando un país, fundamentalmente por causa de la productividad económica de los malditos cultivos transgénicos; tú puedes involucrarte mandándole una carta a tu diputado para que apoye la Ley de Bosques o activando en tu pueblo para que el Honorable Consejo Deliberante lo declare zona libre de transgénicos. También puedes abstenerte de comer soja y derivados, a no ser que tenga el sello que la identifica como de cultivo ecológico.
También procura consumir maíz, frutas y verduras de un productor pequeño de la zona; aunque pagues más, por muchas razones, a la larga será más económico. El maíz transgénico, al igual que la soja en Argentina, está destruyendo miles de ecosistemas en México.
Ahora tenemos la amenaza del BioDiesel... ¡Qué no te engañen con ese cuento! Hay otras opciones energéticas que no soy evaluadas por las ocho o diez multinacionales que dominan el mundo, simplemente porque no son negocio; lo mejor que podemos hacer es estar concientes y mirar bien donde ponemos el dinero.
Atrás de estos desastres están empresas como Monsanto, Dupont, Cargil... Por ejemplo, Monsanto es una compañía que vive de la muerte; son responsables de la sacarina, el Nutrasweet, armas químicas y un montón de basura que está acabando con la salud planetaria.

¡Actívate!

Pablo de la Iglesia
www.poreldespertar.com