París - Noticias24horas
Decenas de miles de manifestantes se concentraron hoy en cinco ciudades francesas para protestar contra la construcción de una central nuclear en la costa de Normandía (noroeste del país) que utiliza la nueva tecnología EPR y para influir en contra de la energía atómica en la campaña electoral.
La manifestación más concurrida fue la de Rennes (noroeste de Francia), que congregó a 40.000 personas, según los organizadores, reunidas por el colectivo Salir del Nuclear.
A la marcha de Rennes acudieron políticos implicados en la campaña a las elecciones presidenciales de la próxima primavera, como el candidato a esos comicios por la trostkista Liga Comunista Revolucionaria, Olivier Besancenot, o la ex ministra de Medio Ambiente Corine Lepage.
En Toulouse (suroeste), la convocatoria reunió a unas 3.500-4.000 personas, entre ellas la candidata a las Presidenciales por el partido de Los Verdes y ex ministra de Medio Ambiente, Dominique Voynet, que se quejó de la tibieza de las formaciones de izquierda contra el EPR (Reactor Europeo de Agua Presurizada).
Voynet señaló que, aunque en 1997 cuando accedió al Gobierno del primer ministro socialista Lionel Jospin había conseguido que el Partido Socialista (PS) y el Partido Comunista Francés (PCF) admitieran que no había que seguir adelante con el EPR, esas dos formaciones todavía se plantean su pertinencia.
En Lyon (este), Salir del Nuclear informó de la participación de 9.000 personas, pero la Policía rebajó la cifra a 2.000 asistentes, que desfilaron tras una pancarta en la que se leía "Por alternativas a la energía nuclear, ¡alto al reactor EPR!".
El recorrido de la marcha de Lyon terminaba frente a un edificio de Electricité de France (EDF), propietaria de la cincuentena de centrales atómicas de Francia, las cuales aportan un 80 por ciento de la electricidad generada en el país.
Tanto en Lille (norte) como en Estrasburgo (noreste), las manifestaciones congregaron a unas 2.000 personas en un ambiente festivo.
En esta última ciudad el responsable de Greenpeace en Francia, Pascal Husting, denunció que llevar adelante el proyecto del nuevo reactor nuclear en Normandía supondría dedicarle 3.000 millones de euros que no irían a las energías renovables.
Husting subrayó que la verdadera razón de su construcción no es tanto la necesidad de nuevas capacidades de producción eléctrica en Francia, sino disponer de un prototipo de la nueva tecnología EPR para que la industria atómica francesa, y en particular el grupo estatal Areva, pueda vender ese reactor a los países del tercer mundo, lo que, a su juicio, contribuirá a la proliferación nuclear.
Las obras propiamente dichas del EPR de Flamanville deben empezar en diciembre próximo, tendrá una potencia de 1.600 megavatios y debe entrar en servicio en 2012. Al menos tres compañías eléctricas -la italiana Enel, la española Endesa y la franco-belga Suez- habían pedido participar.
Entre los principales candidatos a las Presidenciales francesas, el conservador Nicolas Sarkozy se ha manifestado a favor de la construcción del EPR en Flamanville, al igual que el líder de la extrema derecha Jean-Marie Le Pen.
La candidata socialista, Segolène Royal, ha anunciado que reabrirá el debate sobre su construcción si llega a la Presidencia y ha mostrado su intención de reducir el peso de la energía nuclear en la producción total de electricidad del 80 al 50 por ciento en el horizonte de 2020.
El aspirante centro-liberal, François Bayrou, considera que hay que profundizar el debate sobre el EPR y que el sector nuclear debe ser más transparente.
Fuente: Ecoespaña, 18/3/07
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