Nuria Platón - Madrid

Todos los madrileños que elijan vehículos que utilicen combustibles respetuosos con el medio ambiente recibirán una ayuda económica, que se aplicará a modo de descuento sobre el precio del coche, y que podría ascender a más del doble del actual plan Prever -que bonifica con diversas cantidades la compra de un vehículo nuevo o usado siempre que se dé de baja otro coche de mayor antigüedad-. El Ejecutivo regional está negociando esta medida con los principales fabricantes de coches que tienen en el mercado, o van a lanzar en breve, automóviles que funcionen con fuentes de energía alternativas como el gas natural o el gas licuado del petróleo.

Todavía no se han concretado los plazos ni el importe de las ayudas. Tampoco se ha establecido si entrarían otros combustibles no contaminantes, como el hidrógeno o la electricidad, que ya se aplican combinados con gasolina o diésel en motores de automóviles. Sin embargo, este proyecto se suma al informe sobre la «Estrategia de Calidad de Aire y Cambio Climático (2006-2012) Plan azul» que presentó ayer el vicepresidente primero, Ignacio González, tras la reunión del Consejo de Gobierno.

Reducción del CO2

El informe incluye más de un centenar de medidas ambientales para frenar el cambio climático, reduciendo, progresivamente las emisiones de CO2 actuales en 4,5 millones de toneladas en 2012, año de cumplimiento del Protocolo de Kioto. En lo que respecta al sector de transportes, uno de los más contaminantes, y al hilo del proyecto de subvenciones, el Plan azul propone el estudio de incentivos fiscales, dentro de la competencia de la Comunidad de Madrid, para la implantación de vehículos que utilicen combustibles «limpios».

Por ejemplo, la ciudad aeroportuaria de Barajas es uno de los núcleos más contaminantes de la región, no sólo por los aviones, sino por los cientos de vehículos de tierra que trabajan en ella. «Si se pudiesen reducir, o mejor, sustituir todos esos automóviles por otros que utilicen biocombustibles (fabricados a partir de aceites vegetales), el cambio sería tremendo», explican desde la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, responsable de la Estrategia. De este modo, los incentivos fiscales irían aplicados a la reforma de grandes flotas o a las industrias fabricantes de biocombustible si están en la región. Con todo, estos incentivos tendrán que ser estudiados en profundidad para encontrar la mejor manera de promover esta tecnología ecológica.

Otro de los destinos de las ayudas económicas podría ser, y así lo contempla el «Plan azul», la realización de cursos de conducción ecológica. Así, la Estrategia incluye 30.000 cursos gratuitos de conducción eficiente para ahorrar energía. Pero también añade la ampliación de la red de Metro para fomentar el uso del transporte público, sector en el que promoverá el uso de biodiésel, gas natural e hidrógeno en la flota de vehículos. Además, y ya se ha acordado con las principales empresas de hidrocarburos la implantación en todas las gasolineras de la Comunidad de la doble manguera. Este dispositivo evita que se liberen a la atmósfera los vapores de gasolina y gasoil que se emiten a la hora de repostar.

Ignacio González aseguró ayer que el Gobierno regional ya ha cerrado seis acuerdos con distintos sectores empresariales con el objetivo de lograr una reducción significativa de las emisiones contaminantes, especialmente las generadas por el sector transportes. También es fundamental la colaboración de los ayuntamientos, de forma que el «Plan azul» fija ayudas para realizar planes de movilidad sostenible dentro de las ciudades.

Quince millones de árboles

Todo ello en cuanto a los automóviles, pero otras áreas también tienen líneas de actuación previstas en la Estrategia. Uno de los pilares fundamentales es la mejora de las masas forestales que actúan como sumideros de CO2. El Plan de reforestaciones de la Comunidad prevé la reforestación de 15.000 hectáreas de monte público con 15 millones de árboles hasta 2010. Esta ampliación y mejora de los bosques existentes va a suponer una reducción de 500.000 toneladas anuales de CO2.

Para el sector de la construcción se incentivarán las mejoras de la eficiencia energética de los edificios de viviendas. En este sentido, la medida más importante es la eliminación de todas las calderas de carbón de la región por su elevado potencial contaminante. También se incentivará la renovación de la iluminación interior y del alumbrado público y el fomento de las energías renovables. Los promotores que cumplan diversos requisitos medioambientales de sus proyectos residenciales de vivienda protegida recibirán una ayuda de hasta 2.400 euros. Además, los madrileños que decidan comprar una vivienda ecológica podrán acceder a créditos preferenciales, que la Comunidad fomentará con las entidades financieras.

Fuente: La Razón, 23/2/07