VIOLETA SANTIAGO/SANTANDER
La Declaración Universal de los Derechos Humanos, que cumplió ayer 58 años, cabe en las 1.840 palabras que ayer leyeron en voz alta 30 personas en un acto celebrado en la Universidad de Cantabria para conmemorar el Día Internacional de estas garantías, comprimidas en 30 artículos. Pero las desigualdades no remiten y, como dijo Rosario Ojinaga -directora del Aula de Cooperación Internacional de la UC-, la defensa de los derechos humanos «es un proceso siempre en curso, siempre inacabado». La convocatoria fue aprovechada por el Gobierno cántabro para rendir homenaje público a Unicef, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
A la iniciativa se sumaron pintores, estudiantes, profesores, trabajadores de la institución educativa, políticos, y representantes de Organizaciones No Gubernamentales que, junto al presidente del Parlamento de Cantabria, Miguel Ángel Palacio, y el rector de la UC, Federico Gutiérrez-Solana, recorrieron el texto de la Declaración de las Naciones Unidas.
Un texto que necesita ser recordado anualmente porque, como señalan varios intelectuales en un manifiesto internacional que se ha llamado «A favor de la vida, de la paz, la igualdad» -del que se leyeron algunos fragmentos-, «los gobernantes han adbicado de sus responsabilidades políticas, sustituyendo valores universales por las leyes del mercado. El resultado ha sido la concentración de riqueza en unas cuantas manos y la ampliación de las brechas sociales y económicas». En 2006, el mundo sigue viendo cómo cada día mueren de hambre 35.000 niños, «un genocidio al que asistimos impasibles. Al tiempo, el gasto diario en armamento es de 2.800 millones de dólares».
Abrió el fuego la vicerrectora Concepción López y lo cerró el pintor Pedro Calderón, uno de quienes participan en una exposición pictórica promovida por la ONG 'Cantabria por la paz', presidido por la diputada socialista Cristina Pereda. Sus creaciones, que pueden verse hasta el 13 de enero en el Paraninfo de la Universidad de Cantabria, se fueron proyectando en el acto.
Respaldo a Unicef
El colofón vino de la mano de un breve homenaje a Unicef, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia. La vicepresidenta del Gobierno, Dolores Gorostiaga, hizo entrega al presidente en Cantabria Fernando Gimeno, de una obra del artista cántabro Eduardo Anievas, titulada 'Niña jugando sobre una matriz de anhelo', con la que el Ejecutivo cántabro respalda la labor de esta organización. Hace unos días, se realizó una declaración institucional en este sentido, suscrita por el Consejo de Gobierno.
Gimeno mostró su agradecimiento diciendo que «es importante que las instituciones reconozcan la labor desinteresada de los voluntarios» e invitó al Gobierno a participar en proyectos de cooperación. «Las injusticias permanecen y, cuando hablamos de infancia, los retos son innumerables», señaló Gimeno.
La conmemoración se cerró con piezas musicales interpretadas por la Orquesta de Flautas de los alumnos del conservatorio 'Jesús de Monasterio' de la capital cántabra. Bajo la dirección de Ana Herrero, los jóvenes músicos contribuyeron al éxito de la misma al irse intercalando sus fragmentos con unas palabras oídas en numerosas ocasiones, pero «no por más escuchadas más aplicadas», indicaba con humor un participante. Y es que «toda persona tiene todos los derechos y libertades, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole »
Más información:
Declaracion de Universal de los Derechos Humanos. www.un.org/spanish/aboutun/hrights.htm
Manifiesto por la vida, la paz, la igualdad www.fund-culturadepaz.org
Fuente: El Diario Montañés, 12/12/06


Que seria de mi vida sin derechos humanos...
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12 Diciembre 2006
Los Derechos Humanos, «un proceso siempre en curso»
VIOLETA SANTIAGO/SANTANDER
La Declaración Universal de los Derechos Humanos, que cumplió ayer 58 años, cabe en las 1.840 palabras que ayer leyeron en voz alta 30 personas en un acto celebrado en la Universidad de Cantabria para conmemorar el Día Internacional de estas garantías, comprimidas en 30 artículos. Pero las desigualdades no remiten y, como dijo Rosario Ojinaga -directora del Aula de Cooperación Internacional de la UC-, la defensa de los derechos humanos «es un proceso siempre en curso, siempre inacabado». La convocatoria fue aprovechada por el Gobierno cántabro para rendir homenaje público a Unicef, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
A la iniciativa se sumaron pintores, estudiantes, profesores, trabajadores de la institución educativa, políticos, y representantes de Organizaciones No Gubernamentales que, junto al presidente del Parlamento de Cantabria, Miguel Ángel Palacio, y el rector de la UC, Federico Gutiérrez-Solana, recorrieron el texto de la Declaración de las Naciones Unidas.
Un texto que necesita ser recordado anualmente porque, como señalan varios intelectuales en un manifiesto internacional que se ha llamado «A favor de la vida, de la paz, la igualdad» -del que se leyeron algunos fragmentos-, «los gobernantes han adbicado de sus responsabilidades políticas, sustituyendo valores universales por las leyes del mercado. El resultado ha sido la concentración de riqueza en unas cuantas manos y la ampliación de las brechas sociales y económicas». En 2006, el mundo sigue viendo cómo cada día mueren de hambre 35.000 niños, «un genocidio al que asistimos impasibles. Al tiempo, el gasto diario en armamento es de 2.800 millones de dólares».
Abrió el fuego la vicerrectora Concepción López y lo cerró el pintor Pedro Calderón, uno de quienes participan en una exposición pictórica promovida por la ONG 'Cantabria por la paz', presidido por la diputada socialista Cristina Pereda. Sus creaciones, que pueden verse hasta el 13 de enero en el Paraninfo de la Universidad de Cantabria, se fueron proyectando en el acto.
Respaldo a Unicef
El colofón vino de la mano de un breve homenaje a Unicef, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia. La vicepresidenta del Gobierno, Dolores Gorostiaga, hizo entrega al presidente en Cantabria Fernando Gimeno, de una obra del artista cántabro Eduardo Anievas, titulada 'Niña jugando sobre una matriz de anhelo', con la que el Ejecutivo cántabro respalda la labor de esta organización. Hace unos días, se realizó una declaración institucional en este sentido, suscrita por el Consejo de Gobierno.
Gimeno mostró su agradecimiento diciendo que «es importante que las instituciones reconozcan la labor desinteresada de los voluntarios» e invitó al Gobierno a participar en proyectos de cooperación. «Las injusticias permanecen y, cuando hablamos de infancia, los retos son innumerables», señaló Gimeno.
La conmemoración se cerró con piezas musicales interpretadas por la Orquesta de Flautas de los alumnos del conservatorio 'Jesús de Monasterio' de la capital cántabra. Bajo la dirección de Ana Herrero, los jóvenes músicos contribuyeron al éxito de la misma al irse intercalando sus fragmentos con unas palabras oídas en numerosas ocasiones, pero «no por más escuchadas más aplicadas», indicaba con humor un participante. Y es que «toda persona tiene todos los derechos y libertades, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole »