Desde el momento en que las luces de Navidad comenzaron a asolar nuestras calles, cada vez más pronto por otra parte, me pregunto ¿no se supone que la navidad nos hace más buenos, más sensibles hacia el que sufre? Entonces ¿que ocurre con el gasto innecesario, la contaminación lumínica, los gastos de energía para que las luces estén brillando casi dos meses antes de la llegada real de la navidad?. ¿Quien lo paga, y no hablo sólo de dinero? - Pues de nuevo la tierra y nosotros como integrantes de ella. Nos viene como regalo con un gran lazo rojo que nos indica que ya es el momento de ser buenos, ah! ¿sí? - vaya y yo sin darme cuenta jeje. Cuando realmente el regalo no es tan bondadoso como parece, ya que está envenenado, favorece el cambio climático, el gasto desaforado...Consuman, consuman...el día que no tengan dinero, se lo dejaremos con una simple llamada de teléfono pero el día que comamos a la tierra, el día que no dé más de sí, ese día ¿que será de nosotros?. Todo contribuye al cambio climático, a mantener el desarrollo insostenible.
¿No sería más útil por el bien de todos que la increíble cantidad de dinero que se gastan en luces de navidad sea destinado a fines sociales? Con eso sí ganaríamos todos, de la otra manera, aunque venga con luces de colores y un lazo rojo es un regalo envenenado para nosotros mismos.
Y al menos si no fuese posible apagarlas dos meses antes, pues que las enciendan en los días señalados o después del puente de la Constitución como todos los años. Aunque sigo pensando que es más lógico que el gasto ofensivo lo destinen a otras cosas.
Y vosotr@s, ¿qué pensais?
Análisis económico: Luces navideñas por seis millones de euros (El Mundo, 23/11/06)


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