EFE TRIPOLÍ

La Conferencia de Inmigración y Desarrollo de Trípoli se ha inaugurado con la presencia de los ministros de los 53 países africanos y los de la Unión Europea. El ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha destacado en su intervención que "el desarrollo económico de España debe mucho a la contribución" de los emigrantes que llegaron al país.

Este encuentro -que comenzó a las 11.00 horas locales (10.00 hora española)- es continuación del trabajo iniciado en la conferencia de Rabat del pasado julio, pero es el primero que consigue reunir a los estados de la UE con todas las naciones africanas, desde los miembros de la Unión Africana hasta Marruecos pasando por los saharauis, así como organismos internacionales como el Banco Mundial o Naciones Unidas y países extracomunitarios como Suiza, Noruega o Islandia.

El objetivo de la reunión, que se prolongará durante dos días en la capital libia, es trabajar de manera conjunta con África compartiendo responsabilidades y gestionando de manera más eficaz los flujos migratorios de los que se pueden beneficiar ambas partes y lograr que el fenómeno migratorio sirva a los intereses de los países de origen, tránsito y destino, y a los propios emigrantes, según el Ejecutivo comunitario.

Por parte española, además de Moratinos, asiste a la cita de la capital libia el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.

En su discurso, además de elogiar el papel de la inmigración legal en nuestro país, Miguel Ángel Moratinos señaló que "2006 pasará a la historia como el año de la toma de conciencia de los desafíos de la migración y de sus sinergias con el desarrollo".

El papel de la UE

Según fuentes comunitarias, se trata de adoptar una perspectiva más global integrando en la política europea la vinculación entre migración y desarrollo, la inmigración legal, la lucha contra la emigración clandestina y la trata de seres humanos. De hecho, es intención del comisario responsable de Justicia, Libertad y Seguridad, Franco Frattini, promotor de la conferencia de Trípoli, proponer a los Veinticinco que estos aspectos se incluyan en una política europea global sobre migración.

El comisario tiene previsto presentar el próximo 29 de noviembre una comunicación con una serie de propuestas sobre política migratoria que servirá también de base para los debates que celebren los jefes de Estado y de Gobierno en la cumbre de los próximos 14 y 15 de diciembre.

Frattini viene insistiendo desde hace tiempo en la necesidad de abordar la emigración legal desde una perspectiva europea, pero el firme rechazo de Alemania y la regla de la unanimidad necesaria para sacar adelante las propuestas en el ámbito de justicia impiden hasta ahora dar a la inmigración legal un marco de actuación comunitario.

Así pues, el comisario podría plantear la posibilidad de crear un mecanismo de cooperación opcional, para que los países de la UE más interesados puedan avanzar en este terreno, e incluso establecer acuerdos con países terceros sobre movilidad de personas respetando las competencias de los Estados miembros y sin aumentar el riesgo de la inmigración ilegal, según fuentes comunitarias.

Fuente: El Mundo, 22/11/06