El presidente boliviano basa su proyecto en la nacionalización de los hidrocarburos
J. MARIRRODRIGA - São Paulo
EL PAÍS - Economía - 29-10-2006
Las inmensas bolsas de gas situadas a 5.000 metros de profundidad en el centro de Suramérica son la clave de una partida que se juega en la superficie y que puede determinar el destino de un país que todavía no tiene 200 años de antigüedad. La propiedad y comercialización de las reservas de hidrocarburos presentes en el subsuelo de Bolivia constituyen el eje fundamental en torno al que gira el proyecto político de Evo Morales y el caballo de batalla a cuyo lomo el actual mandatario ha llegado a ocupar la jefatura del Estado. Es más, Morales pasó de ser un conocido sindicalista cocalero a una alternativa de Gobierno con posibilidades en la inestable situación boliviana cuando asumió como principal reivindicación de su ideología la propiedad de los recursos naturales de país, cuya gestión había sido privatizada durante los años noventa.
Fue precisamente la polémica social surgida en torno al reparto de los beneficios generados por esta riqueza (que en un principio era del 82% para las empresas y el 18% para el Estado boliviano) la que provocó la caída de dos presidentes, Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos Mesa, con Morales como principal ariete de la oposición. Esa polémica decidió finalmente una notable victoria del líder del Movimiento Al Socialismo (MAS) en las elecciones presidenciales celebradas el pasado mes diciembre. Con un lenguaje cargado de reproches y advertencias a las empresas extranjeras presentes en el país, entre ellas la española Repsol, Morales obtuvo la victoria en primera vuelta con el 54% de los votos. Por ello no es extraño que sus primeras medidas como presidente del país tuvieran a los hidrocarburos como protagonistas.
El pasado mes de enero, al día siguiente de jurar su cargo, Morales adoptó tres decisiones que marcaban el rumbo de las relaciones que a partir de entonces mantendría la Administración boliviana con las compañías extranjeras. En primer lugar, mediante la firma de una alianza estratégica, abrió las puertas del mercado boliviano a la estatal venezolana Petrosur, señalando explícitamente su desconfianza hacia las operadoras presentes en ese momento en Bolivia y reclamando a Venezuela que formara a operarios bolivianos ante el temor de un sabotaje por parte de las otras empresas.
En segundo lugar, Morales nombró ministro de Hidrocarburos a Andrés Soliz Rada, un histórico partidario de la nacionalización de los hidrocarburos. Y, finalmente, le ordenó poner a nombre del Estado boliviano las reservas de gas que Repsol tenía registradas en la Bolsa de Nueva York, medida que Soliz anunció cuando todavía no había entrado por primera vez en su despacho de ministro y que supuso una grave caída de las acciones de la petrolera española en la Bolsa. Menos de un mes después se ordenaba la captura del responsable de Repsol en Brasil por contrabando de petróleo.
Estas medidas generaron un fuerte respaldo para el nuevo presidente que vio su índice de popularidad se disparaba en los sondeos situándose por encima del 80%, algo histórico para cualquier mandatario boliviano de los últimos años. Sin embargo, el Gobierno de Morales comenzó a sufrir dificultades muy pronto fundamentalmente por tres razones: de un lado la difícil situación de Bolivia, el país más pobre del continente sólo superado por Haití, con grandes carencias en infraestructuras, paralizado políticamente desde hace al menos tres años y con una población a la que se le habían hecho promesas de mejoras palpables a corto plazo. De otra, un proyecto político basado en la completa reestructuración del país con una mezcla de Estado moderno y componentes indígenas que choca con los sectores más desarrollados de país. Para superar estas dos dificultades los recursos financieros provenientes del gas y el petróleo y su gestión directa por parte del Gobierno de La Paz son fundamentales.
El tercer obstáculo es que el MAS ha sacrificado a los conocedores del funcionamiento del Estado en beneficio de los simpatizantes políticos. Fuentes diplomáticas americanas en La Paz han señalado a este periódico que algunos nombramientos de personas sin la suficiente preparación, incluso para ministerios, pueden generar simpatías pero a medio plazo se revelan ineficaces. Morales se ha encontrado por tanto a los mandos de una maquinaria funcionando a medio gas, cuando no acusada de corrupción, como en el caso de Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia (YPFB) la empresa pública será socia de las petroleras extranjeras y cuyo presidente y amigo de Morales, Jorge Alvarado, fue destituido al ser investigado por firmar contratos ilegalmente.
Ayer finalizó el plazo impuesto por el presidente Boliviano el pasado 1º de Mayo mediante un Decreto Supremo y con la ocupación militar simbólica de algunos campos de explotación para renegociar la presencia de las petroleras extranjeras. Aunque era la medida era esperada, Morales anunció el decreto por sorpresa, cuando había perdido 10 puntos en el favor popular y apenas dos meses antes de que los bolivianos acudieran a elegir una Asamblea Constituyente, la primera piedra de la Bolivia "refundada" en expresión del propio Morales. Aunque ganó, las urnas no otorgaron la mayoría suficiente al MAS para elaborar una Constitución sin negociar con la oposición y el país ha entrado en una parálisis política, con una Cámara donde el nuevo texto no avanza y con las provincias orientales (las más ricas) férreamente opuestas al proyecto indigenista del presidente boliviano.
En un clima de conflictividad social creciente, Morales se enfrenta ahora a importantes sectores que le llevaron al poder, como los mineros cuyas protestas se han saldado con 16 muertos. Así las cosas para el presidente boliviano es muy importante demostrar a su electorado que el plazo de negociación marcado a las petroleras se ha cumplido. Un gesto de fortaleza para un liderazgo contestado.


BOLETÍN DE PRENSA, 29.10.06:
‘PODEMOS’:
LAS COMISIONES, EN EL REGLAMENTO DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE DE BOLIVIA
En las negociaciones que se realizan en el proceso de organización de las Comisiones a incluirse en el Reglamento de la Asamblea Constituyente, se ha podido verificar cuáles son las intenciones del MAS, en dos temas fundamentales para el país.
1. Comisión denominada: “Estructura Política y Social Plurinacional”
La Constituyente es la oportunidad para profundizar las bases de nuestra democracia y construir una nueva constitución, que no solamente reconozca nuestras diferencias étnicas y culturales, sino que las incorpore en la institucionalidad formal (política y administrativa).
Sin embargo, hemos podido observar que el MAS tiene una visión totalmente distinta del proceso. Pretende imponer un modelo de Estado que resalta las diferencias, profundiza las exclusiones y sienta sus bases bajo un principio étnico-racial, más que en el de ciudadanía.
El modelo masista pretende construir el nuevo Estado boliviano al mejor estilo de los regimenes fascistas y nazistas.
Es fascista, porque considera que la única forma de lograr la superación y el desarrollo es a través de un partido único y un Estado unitario fuerte que aglutine los distintos sectores de la sociedad con ideales nacionalistas y a su vez socialista, bajo el liderazgo de un solo líder, en éste caso Evo Morales.
Es nazi, porque predetermina el carácter étnico racial como condición para ser parte del Poder del Estado e identifica enemigos históricos (oligarquía empresarial) responsables de los fracasos del Estado boliviano.
El modelo que pretende imponer el MAS ha develado sus características nazi-fascista cuando nos propone la creación de un Estado Plurinacional. El MAS entiende el Estado Plurinacional como un modelo de organización política para la descolonización de nuestras naciones y pueblos, basado en las autonomías indígenas, originarias y campesinas, entendida como un camino hacia la autodeterminación, para definir políticas comunitarias, sistemas sociales, económicos, políticos y jurídicos, y en este marco construir las estructuras de gobierno, elección de autoridades y administración de justicia, con respeto a formas de vida diferenciadas en el uso del espacio y el territorio.
¿Cuál es el peligro del Poder social Plurinacional?
• Que es un poder independiente y autónomo respecto de los poderes tradicionales del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial
• Que sus decisiones son inapelables y de cumplimiento inmediato por parte de los poderes del Estado, por encima de los poderes instituidos.
• Que mayoritariamente, está formado por representantes de las naciones y pueblos indígenas originarios y campesinos, elegidos de acuerdo a sus usos y costumbres.
2. Comisión de Tierra y Territorio
El MAS entiende el concepto de Tierra y Territorio a partir de nueva división político-administrativa del país, estableciendo lo siguiente:
Se reordena territorialmente el país sobre la base de la constitución de autonomías territoriales indígenas originarias y campesinas. Además, se constituyen autonomías interculturales urbanas.
A partir de estas autonomías se constituye el sujeto autonómico del nivel intermedio.
Las naciones y pueblos indígenas originarios y campesinos se autoconstituyen en autonomías territoriales a partir de sus propios criterios lingüísticos, históricos, culturales, de continuidad geográfica, organizativos.”.
Las Competencias de las Autonomías territoriales indígenas originarias y campesinas según la visión del MAS serían:
• “Las autonomías territoriales indígenas originarias y campesinas ejercen las siguientes competencias en sus territorios:
• Administración, uso y manejo sustentable de Recursos Naturales renovables de acuerdo a usos y costumbres.
• Participación en la toma de decisiones sobre todo el proceso de exploración, explotación, industrialización y comercialización de los recursos no renovables del país que se encuentren en sus territorios
• Consulta y/o veto frente a la exploración y explotación de recursos naturales no renovables, a través de las organizaciones genuinas, legítimas y representativas de las naciones y pueblos indígenas originarios y campesinos, según los procedimientos correspondientes a cada cultura. La consulta tendrá las siguientes características: previa, obligatoria, de buena fe, informada y vinculante.
• Administración, control, y preservación de la tierra. Co-administración y co-gestión de los recursos no renovables con el Estado Unitario Plurinacional.
• Participación en beneficios y control del proceso de exploración y explotación de los recursos naturales no renovables. Asimismo, tendrán derecho a la prevención, mitigación, compensación, reparación e indemnización por los daños socio-ambientales y culturales ocasionados”.
De lograr el MAS ésta nueva división político administrativa, otorgarían exclusivamente a las Autonomías Indígenas el derecho sobre la tierra y los Recursos Naturales que existan bajo y sobre la tierra (suelo, sub-suelo, vuelo y sobre vuelo).
Es por éste motivo que el MAS pretende conformar una comisión denominada “Tierra y Territorio”, en la cual no solo se defina la situación jurídica de la tierra, si no también se defina la administración y control de los Recursos Naturales por parte de las Naciones Indígenas y Originarias.
El concepto de Territorio implica el derecho a disponer de los Recursos Naturales de la tierra, que pasará a ser propiedad exclusiva de las Naciones Originarias, quienes tendrán el control y administración de la exploración y explotación de los mismos.
Ésta es la razón para que partidos políticos, agrupaciones ciudadanas, profesionales, sectores productivos, sectores empresariales, sectores industriales, Comités Cívicos y cualquier sector privado que se interponga a la consolidación de éste proyecto es duramente atacado por el Movimiento al Socialismo.
Los asambleístas constituyentes de PODER DEMOCRÁTICO SOCIAL, exige al gobierno de Evo Morales:
• Respeto al sistema democrático como forma de vida y de gobierno de la sociedad boliviana.
• Respeto a la ‘carta democrática’, de la cual Bolivia es país signatario.
• Respeto a las demanda de las regiones de Bolivia, (Beni, Pando, Tarija, y Santa Cruz), a aplicar un régimen autonómico, exigiendo el cumplimiento del ‘referéndum por las Autonomías’, en aquellos departamentos del país en donde ganó el ‘SÍ’.
• Respeto y cumplimiento a la Ley Especial de Convocatoria a la Asamblea Constituyente, de ‘ no tocar ni intervenir a los Poderes Constituidos’.