http://www.elmundo.es/suplementos/suvivienda
viernes, 13 de octubre de 2006
LA LEY DE LOS SIN TECHO DEL PAÍS BRITÁNICO, DIRIGIDA ESPECIALMENTE A LOS MÁS DESFAVORECIDOS, ESPERA TERMINAR CON LA GRAN MAYORÍA DE LOS PROBLEMAS HABITACIONALES PARA 2012
La posibilidad de acceder a una vivienda digna por parte de toda la población suele ser la asignatura eternamente pendiente de muchos -si no todos- gobiernos europeos. No obstante, para este crucial problema también existen casos excepcionales, como el de Escocia, un país que ha tomado la iniciativa para no quedarse sólo en promesas.
A pesar de no contar con los mayores ingresos públicos de Reino Unido ni estar entre las regiones más favorecidas por la naturaleza, la sección boreal de la mayor de las islas británicas es hoy uno de los pocos lugares en el mundo donde las personas de menores recursos cuentan con mayores posibilidades no sólo de tener un techo, sino también de conseguirlo sin esperas ni trámites burocráticos interminables.
Este ansiado objetivo ha podido alcanzarse de forma gradual pero relativamente rápida gracias a la promulgación de la Ley de los Sin Techo de Escocia ('Homelessness Scotland Act'), que entró en vigor a mediados de 2003 y que proyecta terminar con la gran mayoría de los problemas habitacionales hacia 2012.
Si bien la Ley de Vivienda ('Housing Act') ya contemplaba la resolución de este tipo de inconvenientes desde el año 1977, fue a partir de la disposición más reciente cuando la situación en Escocia comenzó a cambiar de manera concreta. Según el primer marco legal, todo habitante del país goza del derecho de acceder a un hogar propio, pero esta prerrogativa sólo se cumplía en el plano teórico.
Tras el paulatino proceso de desindustrialización y la paralela contracción del Estado de Bienestar sufrida durante los años del Gobierno de Margaret Thatcher, el nuevo panorama de los sectores con menores recursos obligó a las autoridades a reconfigurar nuevas políticas habitacionales para reducir la brecha entre las buenas intenciones de la ley y la realidad vivida por la población.
Ayudas administrativas
A través de la nueva Ley de Vivienda, aquellos que desean establecerse en una casa ya no deben obtener complicadas autorizaciones para probar su buena fe, puesto que son los ayuntamientos de las distintas ciudades los que deben proveerles de las facilidades y garantías necesarias para poder acceder a ese hogar. La única razón por la que la solicitud para una vivienda pueda ser rechazada en la práctica es que el municipio al que se le requirió esta casa no esté en condiciones de proporcionarla, aunque en ese caso el solicitante debe ser trasladado a otra comuna.
Gracias a este impulso legal, los créditos otorgados con fondos provenientes del presupuesto público anual y los capitales privados asociados, se construyeron 16.500 viviendas en los dos últimos años, número que prácticamente dobla al periodo comprendido entre 2003 y 2004, es decir, el primer año de ejecución del plan.
Pero el proyecto no se limita a asegurarle un techo a quienes más lo necesitan, sino también en proporcionarles la ayuda necesaria para que puedan llevar adelante su nuevo hogar. «Mucha gente tiene momentos en sus vidas en los que debe lidiar con problemas financieros, familiares o de salud que amenazan su capacidad para conservar sus casas en condiciones. Por eso, en estos proyectos también se incluyen partidas para poder contratar a especialistas que puedan colaborar con los beneficiarios y así evitar o solucionar los problemas que estas situaciones producen», dijo recientemente el ministro comunitario local, Malcolm Chisolm.
El éxito de estos planes también ha promovido la realización de proyectos similares en el Este de Inglaterra, que actualmente están siendo debatidos por el Consejo Regional de los Sin Techo.


Escribe un comentario