Desde 2002, los socios y las socias de esta asociación barcelonesa promueven la adaptación de libros para quienes tienen dificultades lectoras como las personas con discapacidad intelectual, con dislexia o senilidad.

Olga Berrios / Redacción (15/09/2006)

El 24 de febrero de 1815, el guarda de Notre Dame de la Garde hizo la señal de haber vislumbrado los tres palos del bergantín Faraón, que llegaba de Smirna, Trieste y Nápoles. Como de costumbre, el práctico salió a inmediatamente del puerto, pasó rozando el castillo de If y abordó el barco entre el Cabo de Morgio y la isla de Rion.

Éste es un fragmento de “El Conde de Montecristo”.

El 24 de febrero de 1815, un barco francés llegó al puerto de Marsella, el nombre del barco era Faraón.

Éste es el mismo fragmento de esta célebre novela. ¿Qué diferencia hay entre ambos?

La respuesta es que el primero –que es el texto original escrito por Alejandro Dumas– probablemente sea incomprensible para personas con dificultades lectoras como quienes no han recibido una debida escolarización, quienes son disléxicos o quienes tienen una discapacidad intelectual o senilidad.

Libros sin barreras

Los y las docentes que componen Lectura Fácil formaron esta ONG para impulsar la producción, edición y difusión de los materiales easy-to-read, es decir, de lectura fácil.

25 personas son socias de esta pequeña asociación barcelonesa y cuentan con un perfil variado: desde bibliotecarios, traductores y filólogos a historiadores y geógrafos.

“Las tareas que realizamos son muy diversas”, señala Eugènia Salvador, la codirectora. Por ejemplo trabajan con las editoriales para adaptar libros, organizan cursos, preparan actos de presentación y establecen convenios para apoyar a los colectivos a los que se destinan estos libros.

Además, entre sus planes están fomentar la creación de una red de librerías comprometidas con el proyecto y promover entre las administraciones públicas la redacción de sus documentos con estas técnicas.

Salvador comenta que han llegado a un acuerdo con el Departament de Cultura de la Generalitat “para que la red de bibliotecas tenga como línea de adquisición preferente los libros de Lectura Fácil”.

Además, sus actividades no sólo se ciñen a Cataluña: “Nos hemos propuesto tener un mínimo de diez librerías colaboradoras a final de año y una en las principales ciudades”.

Un sello propio

Lectura Fácil nació en 2002 después de un trabajo de campo subvencionado por la Fundació Jaume Bofia. En este estudio, se entrevistó a responsables de centros y entidades de apoyo y formación a los colectivos destinatarios de este tipo de materiales.

“Las respuestas eran contundentes y coincidentes –recuerda Eugènia Salvador-. No había en el mercado materiales de estímulo a la lectura destinados a personas adultas. Existía una confusión de conceptos entre libros de fácil lectura y libros infantiles o de aprendizaje de idiomas. Para ellos, era una necesidad social contar con libros de lectura fácil”.

Por esta razón, la propia asociación creó un logo homónimo que identifica las obras adaptadas lingüísticamente y topográficamente a personas con dificultad lectora, de acuerdo con unas directrices internacionales.

Algunos de los títulos que se han adaptado en catalán y castellano y poseen este sello son “El libro de la selva”, “Dr. Jekyll y Mr. Hyde”, “Moby Dick”, “Tristán e Isolda” o “La isla del tesoro”.

Más información:

Lectura fácil

El Servicio de Orientación a la Lectura cuenta con muchos recursos muy interesantes

Canal Solidario-OneWorld 2006