Redacción (08/09/2006)
Según el estudio ¿Cuántos somos los cooperantes?, realizado por la Asociación Profesional de Cooperantes (APC), unos 1.400 españoles llevan a cabo profesionalmente trabajos de cooperación y ayuda al desarrollo en al menos 63 países. En el censo no se incluyen a voluntarios, becarios, brigadistas ni otras figuras no remuneradas o sin contrato de trabajo, y tampoco religiosos misioneros ni personas que trabajan en cooperación comercial o cultural.
Los cooperantes son profesionales que trabajan en países empobrecidos desarrollando proyectos de cooperación al desarrollo, ya sea mediante tareas de gestión, ejecución o evaluación.
Las áreas que les ocupan son tan variadas como los propios proyectos de cooperación, y pueden ser propias de la educación, la construcción de infraestructuras, la asistencia médica o muchas otras.
La figura del cooperante se diferencia de otras similares, como el voluntario o el paticipante en un campo de trabajo, en el perfil de profesional cualificado del cooperante y la relación laboral que establece con la ONG para la que trabaja (durante lapsos no inferiores a un año, normalmente), circunstancia que no está reñida con el altruismo que mueve a la mayoría de los cooperantes, así como la convicción en que otro mundo es posible desde la acción social y la solidaridad.
América Latina, que ha sido tradicionalmente el principal destino de los fondos de la cooperación española tanto gubernamental como no gubernamental, es la zona con mayor número de cooperantes (58%), seguida de África Subsahariana (20%), Extremo Oriente (11%) , Magreb y Oriente Medio (7%) y Europa del Este (4%). Unos 810 profesionales de la cooperación desarrollan su labor en América Latina y de éstos 101 lo hacen en Ecuador, el país del mundo con mayor presencia de expatriados españoles. En la región latinoamericana, Perú y Nicaragua le siguen con 81 cooperantes cada uno.
Un poco más de la mitad de los expatriados están contratados por ONG registradas en España, mientras que un 16% trabaja para la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), un 10% para Naciones Unidas y un 6% para la Comisión Europea. El resto (unos 190) cooperantes) lo hacen para ONG no españolas, ayuntamientos y comunidades autónomas u organismos internacionales que no se enmarcan en Naciones Unidas como el Comité Internacional de la Cruz Roja.
Regulación del Estatuto
El recién aprobado Estatuto de los Cooperantes regula los derechos y deberes de los y las cooperantes españoles en países en vías de desarrollo, con el objetivo de alcanzar la estabilidad, seguridad y garantías en la protección social, laboral y fiscal de este colectivo.
Entre las novedades del Estatuto del Cooperante destacan sobre todo el llamado seguro colectivo, que será financiado en parte por la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), y medidas para promover la incorporación al mercado de trabajo a los cooperantes que, finalizada su labor en el extranjero, retornen a España.
Puntos que regula el Estatuto:
> Seguridad Social para crear un seguro colectivo.
> Medidas para facilitar el retorno al finalizar el trabajo
> Acuerdo complementario de destino para dar más seguridad jurídica a los cooperantes.
> Derecho a recibir formación e información del país de destino, a recibir compensaciones para afrontar gastos específicos de traslado al extranjero, a tener cubiertas todas sus necesidades mientras desempeñan su labor y a obtener un certificado, cuando acaben su estancia en el exterior, que valide el trabajo realizado.
> Deberes como el de inscribirse en el Consulado de España que corresponda al país de destino, respetar la legalidad de los países en los que trabaje el cooperante y cumplir con el contrato de trabajo firmado.
Puntos que no regula el Estatuto:
> Personal excluido, como el personal expatriado de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) queda fuera de la protección.
> Algunas ONGD han pedido que el Estatuto incorpore un tratamiento fiscal “apropiado” a la realización del trabajo en el exterior, que comprenda la exoneración o bonificación en el impuesto del IRPF.
> Asimismo, organizaciones como la CONGDE piden la creación de un régimen especial de Cooperantes en la Seguridad Social por el carácter propio del trabajo que se realiza, que contemple beneficios de cotización y derechos más favorables por maternidad, baja laboral o desempleo. También esperan que se contemple como enfermedad profesional la contraída como consecuencia de trabajo en zonas de baja salubridad y alta prevalencia de enfermedades transmisibles.
Más información:
Consulta el estudio de la Asociación Profesional de Cooperantes (APC) (En PDF)
Consulta el texto completo del Estatuto de los Cooperantes (En PDF)
Canal Solidario-OneWorld 2006


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