Silvia Torralba / Redacción (25/08/2006)
Acercar la escuela y la educación a los menores que no pueden ir al colegio porque tienen que trabajar. Era el objetivo de la organización india Deepalaya y las administraciones del país, que hace poco más de un mes lo han hecho realidad con la puesta en marcha de lo que ellos llaman la ‘Escuela Móvil’.
Estas entidades se han puesto de acuerdo para habilitar uno de los autobuses que cada día llevan a decenas de niños de los barrios más pobres de la ciudad de Delhi a trabajar en centros industriales de las afueras. Así, han convertido el vehículo en una aula improvisada con asientos plegables, ordenadores, libros y material educativo para unos 40 niños y niñas.
Dos veces por semana, los pequeños aprenderán matemáticas, lenguaje y ciencias naturales, pero los educadores también les ayudarán a expresar sus emociones y a desarrollar habilidades sociales.
El proyecto de la escuela móvil, que se lleva a cabo gracias al apoyo de la ONG holandesa Edukans Foundation, es una de las iniciativas de organizaciones e instituciones para aumentar el número de niños escolarizados en Delhi y en el resto de la India. Sólo en la capital se calcula que el número de niños y niñas sin ir a la escuela primaria supera los 50.000.
Otros modelos de escuela móvil
La idea de aprovechar los desplazamientos de los niños y niñas y convertir autobuses en escuelas es novedoso. Sin embargo, desde hace años existen iniciativas similares para hacer llegar la educación a los pequeños que no van al colegio.
En países de América Latina, por ejemplo, varias ONG que trabajan con niños que viven en la calle utilizan otro modelo de escuela móvil: un carrito que se puede transportar fácilmente por las calles y que, al llegar a los lugares donde se concentran los menores, se despliega para ofrecer materiales educativos, terapias creativas y atención médica.
La iniciativa, de la fundación Mobile School, ya ha llegado a otros países como Kenia, Venezuela y Rumanía.
Canal Solidario-OneWorld 2006


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