La Coctelera

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IEPALA denuncia la decisión que sólo beneficia a los actuales monopolios de las TICs

Rebelión

Ya está publicada la nueva versión del Anteproyecto de Ley de Administración Electrónica que nace para garantizar el derecho ciudadano a la comunicación con la Administración mediante procedimientos electrónicos. Esta iniciativa lleva fraguándose años para atender las recomendaciones de expertos de la Administración y de organizaciones ciudadanas sobre la incorporación de las TIC para las gestiones ante las administraciones.

El Gobierno había prometido que seguiría la recomendación de la UE sobre el uso de los estándares abiertos, el criterio de neutralidad tecnológica y los informes positivos sobre el uso de software libre. Sin embargo, por la aparente presión de las multinacionales del software y los intereses encubiertos en esta cuestión, el nuevo texto defrauda las expectativas ciudadanas puestas en esta Ley.

La UE recomienda un máximo del 20% de dependencia de la Administración pública de un sólo proveedor tecnológico, sin embargo, en España más del 90% de la infraestructura informática -en términos absolutos- está bajo licencia de la empresa norteamericana Microsoft. Los intereses del monopolio del software por encima del interés general.

El Grupo de software libre en la Administración General del Estado, creado por el Consejo Superior de Informática para el Impulso de la Administración Electrónica, instaba al Gobierno a la incorporación del software libre y de fuentes abiertas en el funcionamiento de la Administración a través de esta Ley.

Según los técnicos se trata de dar respuesta a los cuatro aspectos operativos perseguidos por la Administración a lo largo de sucesivas oleadas tecnológicas como son la libertad de elección, la protección de la inversión, la mejor relación precio/rendimiento y la garantía de comunicación e interoperabilidad. Sin embargo, finalmente, no han sido escuchadas nisiquiera las recomendaciones de los expertos de la Adminstración General del Estado. Algo habrá tenido que ver que una de las consejeras del Ministerio de Administraciones Públicas para la redacción de esta ley ha sido la, a su vez, consejera delegada de Microsoft Ibérica, Rosa María García.

Por otra parte, las protestas en la web de la Administración Pública (060), han conseguido que se añada un segundo párrafo al Artículo 1, "Objeto de la Ley", donde nisiquiera se había incluído "la disponibilidad, el acceso, la integridad y la conservación de los datos" con los que trabajan las administraciones públicas. Lo que no han olvidado los redactores de la Ley ha sido eliminar el párrafo donde decía que "los programas de la administración no podrán depender de un único proveedor".

Asímismo, y según el texto de la ley (Artículo 38.2) el Gobierno sólo garantizará un "adecuado nivel de interoperabilidad", no una interoperabilidad plena a los ciudadanos y ciudadanas que realicen gestiones electrónicas con la Administración. Esto va a suponer que el intercambio de información con la Administración, traducido en gestiones y trámites de todo tipo, no podrá hacerse con independencia del software utilizado. No se garantiza la compatibilidad y por tanto la comunicación con estas instancias públicas a través de otros programas que no sean los proporcionados (vendidos) por lo proveedores -en monopolio- de la Administración. Imagínese usted que va a su ventanilla de la administración y le dicen que no le van a atender hasta que tenga el software de esta compañía americana.

No hemos conseguido, por tanto, con esta nueva normativa la neutralidad tecnológica de las administraciones, tal y como obliga ya la normativa europea. Hasta ahora, la mayoría de las administraciones trabajan con software que hace uso de formatos propietarios que dificultan la competitividad en el mercado, retrasan la innovación, mantienen monopolios y, a su vez, aumentan los costes para los usuarios y usuarias; y así mismo para las arcas del Estado. En el proceso de redacción de esta ley se pretendía superar estas limitaciones, pero finalmente el texto no obligará a las Administraciones a usar estándares abiertos ni software libre.

Como dice el Grupo de software libre en la Administración en sus recomendaciones "el ejercicio de estas cuatro libertades de ejecución, conocimiento, modificación y redistribución tiene consecuencias de calado estratégico para el ejercicio por parte de la Administración electrónica de la defensa del interés general, de la transparencia, de la eficacia, de la independencia tecnológica, del acceso a los servicios, de la seguridad, de la relación con los administrados, del control sobre los programas y aplicaciones, del acceso y conservación de la información en soporte electrónico".

Por estas razones IEPALA se suma a las protestas que se están dando por la decepción de este anteproyecto de Ley de la Administración Electrónica, y en consonancia con la apuesta que desde hace años lleva haciendo la organización por el uso y promoción del software libre, seguirá trabajando para que el texto de la ley vuelva a recuperar su espíritu impulsor del uso software libre, es decir, aquél que se distribuye con una licencia que permite la libertad de ejecutarlo, de conocer el código fuente, de modificarlo o mejorarlo y de redistribuir copias a otros usuarios. Y de estándares abiertos, es decir, aquéllos que no tiene restricción ni condición alguna para su uso e implementación y el completo de sus características son accesibles para cualquiera sin mediar pago alguno, o, a lo sumo, un pago simbólico que cubra el coste del soporte. Os invitamos a hacer llegar vuestras quejas y opiniones a los partidos políticos que tienen que votar la ley en el Senado y el Parlamento para que protejan el interés general frente a los intereses de las multinacionales de las nuevas tecnologías de la información. El dinero que se gasta en el software propietario por parte del Gobierno podría bien invertirse en otros más urgentes gastos sociales. Desde IEPALA y la comunidad del software libre esperamos que todavía sean posibles los cambios deseados en la ley, que según el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, no estará aprobada hasta principios de 2008, entrará en vigor en 2009, y un año más tarde para las comunidades autónomas. Apuesta por el software libre

Ya de forma pionera y en los comienzos de la Internet en España, allá por el año 1994 IEPALA puso en marcha la Red EuroSur, un servicio proveedor de información y de acceso a Internet para ongs, colectivos y movimientos sociales que funcionó íntegramente con programas disponibles en fuente y de distribución libre. Tanto para los sistemas operativos de los servidores como para la gran cantidad de software necesario para esta iniciativa: servidores de correo, web, conferencias electrónicas, transferencia de ficheros, autenticación de usuarios, buscadores de información, herramientas de automatización de tareas, programas de análisis y creación de estadísticas, etc. se utilizaron programas libres.

En 2000 en el camino de la difusión de GNU/Linux, se impartieron dos cursos en colaboración con el INEM sobre "servicios telemáticos" donde se enseñaba a poner en marcha y mantener redes de ordenadores basadas en servicios disponibles en software libre. Desde un servidor web apache, a encaminamiento avanzado o automatización de tareas con scripts. En los cursos relacionados con la biblioteconomía, también impartidos para el INEM, se dan nociones de uso de los entornos GNU/Linux, tanto de escritorios como en consolas.

En los últimos años, ya de generalización del uso de GNU/Linux y de otros programas libres, IEPALA sigue desarrollando software libre para facilitar el trabajo con herramientas informáticas no propietarias a ong's y gestiona el portal Gloobal para la cooperación internacional en internet que se ha concebido como un sistema integrado de información y comunicación al servicio del desarrollo sostenible, la cooperación y los derechos humanos, en definitiva un espacio de intercambio y apoyo mutuo para la incidencia ciudadana a nivel global, y por supuesto en código abierto.

Más información en: www.gloobal.info

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Investigar la conexión entre desigualdad y ciencia y tecnología

Conforme el mundo prospera, las desigualdades se acentúan entre ricos y pobres, entre los que tienen acceso a la asistencia médica y los que no, entre quienes viven en un entorno seguro y quienes se encuentran en situación de riesgo. Con frecuencia se achacan las disparidades socioeconómicas, a las fuerzas geopolíticas o a las deficiencias de las políticas públicas. Rara vez se echa la culpa a la ciencia y la tecnología.

FUENTE | CORDIS: Servicio de Información en I+D Comunitario

Pues bien, los responsables del proyecto comunitario ResIST («Researching Inequality through Science and Technology», o Investigar la desigualdad a través de la ciencia y la tecnología), recomiendan un examen detenido del efecto de las políticas y la práctica de la ciencia y la tecnología. El proyecto, financiado con cargo al apartado «Ciudadanos y gobernanza en una sociedad basada en el conocimiento» del VI Programa Marco, se orienta al estudio del impacto de la ciencia y la tecnología en las desigualdades o su contribución a la reducción de éstas, y las opciones de cambio estratégico.

Peter Healey, del «James Martin Institute for Science and Civilization» (Reino Unido), es el encargado de coordinar el proyecto ResIST. «La ciencia y la tecnología no aparecen como factores de desigualdad», explica el señor Healey. Esto se debe, en parte, a que, por su propia naturaleza, estas fuentes de desigualdad se ocultan en los sistemas de ciencia y tecnología, pasando inadvertidas entre las temáticas de carácter técnico, no directamente accesibles al análisis sociocientífico. «Como consecuencia de ello, se ha creado una brecha en el análisis estratégico», indica Peter Healey.

El proyecto tiene como finalidad ayudar a poner en evidencia las conexiones existentes entre las políticas y prácticas de ciencia y tecnología, y la escala de resultados distributivos, buenos y malos, y, posteriormente, contemplar las posibilidades estratégicas y mecanismos de rendición de cuentas disponibles. «El título del proyecto es ambiguo ya que se refiere a las políticas y prácticas de ciencia y tecnología como causa de desigualdad, entre otros factores sociales. Pero, a un tiempo, el uso constructivo de la ciencia y la tecnología aporta soluciones viables», afirma el coordinador del proyecto.

Peter Healey afirma que existen diversas razones que aconsejan analizar sin demora la relación entre ciencia y tecnología, y desigualdad, siendo la más notable el creciente papel de aquéllas en el desarrollo socioeconómico. En Europa, la ciencia y la tecnología se consideran como los principales motores para la creación de la economía del conocimiento. Se abre así la función política de la ciencia y la tecnología. «Ante la emergencia de una economía de estas características, debemos entender el vínculo entre distribución del conocimiento y desigualdades», indica Healey.

El desarrollo de la economía del conocimiento tiene uno de sus parámetros en la migración económica. Los profesionales muy cualificados, en particular en la sanidad, suelen trasladarse hacia los países más ricos con economías del conocimiento más avanzadas. De ahí se deriva un déficit de saber en los países más pobres, que se ven incapaces de retener a los profesionales más cotizados.

A esto cabe añadir la acelerada emergencia de la biotecnología y las nanotecnologías, que, según indican los proponentes, pueden transformar nuestra capacidad de controlar la naturaleza en un nivel fundamental. «Estas tecnologías entrañan el riesgo de acentuar las desigualdades», advierte Healey, al crear brechas tecnológicas casi imposibles de superar, como si fueran «agujeros negros gigantes en los que pudiera caer la sociedad».

Peter Healey, aunque admite que India y otros países en desarrollo han hecho de la ciencia y la tecnología una plataforma positiva de reforma social y económica, advierte que el panorama no es nada homogéneo. «La práctica de la ciencia y la tecnología habrá permitido acortar distancias entre países en desarrollo y países desarrollados. Ahora bien, también ha contribuido a agrandar la brecha entre ricos y pobres en aquellos países», arguye.

La institucionalización de las desigualdades en el comercio internacional y la distribución de bienes y servicios ha sido tal que se han hecho invisibles, según afirma Healey. Las prácticas modernas también pueden llegar a producir efectos redistributivos. Así, el reciclado de residuos electrónicos o electrodomésticos, si bien contribuye a ahorrar recursos naturales y reducir la contaminación en los países «donantes», amenaza la salud de quienes, en los países de destino, trabajan manejando dichos productos. «Estos trabajadores se exponen a todo tipo de riesgos de origen químico, físico y biológico».

Además de estudiar los procesos conducentes al aumento de las desigualdades a través de la ciencia y la tecnología, el proyecto versa sobre tres campos emergentes de disparidad. La primera disparidad es la estructural: la mayoría de los sistemas nacionales y regionales de innovación siguen caracterizados por desigualdades institucionales de género y raza. La segunda es la disparidad en la distribución de la renta de la ciencia y la tecnología. «Los fármacos antirretrovirales son un buen ejemplo de ello. ¿Están a disposición de quienes más los necesitan?», pregunta Peter Healey. Por último, por desigualdad se entiende también la falta de representación de las personas interesadas en el sistema de ciencia y tecnología. «O sea, ¿quién se sienta en la mesa? y ¿quién toma las decisiones de política científica?», plantea Healey.

El reto del proyecto consistirá en integrar el análisis de la política de investigación de Europa y los países en desarrollo. «Nos plantearemos cómo contribuir con nuestro trabajo a configurar los Programas Marco VII y VIII», afirma Peter Healey. «Éstos, al fin y al cabo, no sólo generarán conocimiento, sino que también distribuirán nuevas capacidades técnicas entre recursos humanos, infraestructuras y derechos de propiedad intelectual».

El señor Healey considera que el hecho de que la investigación comunitaria obedezca al objetivo de potenciar la competitividad económica europea podría aumentar las desigualdades. Para evitarlo, recomienda la ampliación del marco de la Agenda de Lisboa. Con ello, se favorecerá un crecimiento y desarrollo económico sostenibles en los planos ambiental, social, cultural y político, no sólo en Europa, sino también en el mundo, esto es, un «crecimiento equilibrado».

Con la colaboración del Sur, en concreto de Sudáfrica y Mozambique, el proyecto ayudará a los socios europeos a redescubrir los modelos de innovación basados en el equilibrio entre lo social y lo económico, lo global y lo local. Mozambique es un caso ejemplar. En este país, la ciencia y la tecnología se ordenan de forma ascendente y las estructuras locales, como las escolares por ejemplo, sirven también para proporcionar a los ciudadanos servicios de innovación.

El proyecto cuenta entre sus socios con Malta y otros nuevos Estados miembros de la UE, así como con Turquía, país candidato. «Téngase en cuenta que el proyecto no versa sobre desarrollo, sino sobre desigualdades, como las que existen entre Estados miembros nuevos y países candidatos) y antiguos. Asimismo, el proyecto estudiará la política y práctica de la ciencia y tecnología en América Latina y Caribe».

Al término del proyecto, el señor Healey espera emitir recomendaciones sobre igualdad en las condiciones marco de la ciencia y la tecnología, tales como los derechos de propiedad intelectual, desarrollo de recursos humanos, rendición de cuentas y gobernanza social. «Nuestro proyecto es ambicioso», se alegra Peter Healey. «No pretendemos abarcarlo todo, pero sí crear un espacio de diálogo sobre la política de ciencia y tecnología, y su conexión con las desigualdades sociales».

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El conflicto de Oriente Próximo se convierte en un videojuego

ADN Jueves,19 de octubre de 2006

En 'Conflicto Global', el jugador adopta el rol de un periodista que debe informar desde Palestina e Israel: realidad y ficción se confunden una vez más

Diario ADN

El desarrollo de las nuevas tecnologías está provocando que realidad y ficción se confundan constantemente. Hace un par de días, la agencia de noticias Reuters informaba de la creación de un servicio exclusivo para informar sobre la actualidad de la web Second Life, una de las populares de la red, en la que los internautas se crean una identidad e interactúan en el espacio virtual. Ahora es el conflicto de Palestina e Israel el que salta a la ficción virtual.

La web en español de la cadena británica BBC informa de la aparición de un videojuego ambientado en Oriente Próximo y cuyo principal personaje es un periodista que acaba de llegar a este territorio: en Global Conflict: Palestine (Conflicto Global: Palestina ), el jugador tiene la tarea de recorrer virtualmente Palestina e Israel para conseguir su noticia.

"Uno puede tomar un ángulo pro palestino, una perspectiva equilibrada o una posición a favor de Israel", dijo Simon Egenfeldt-Nielsen de Juegos Interactivos Serios. Según él, "el juego apela a la experiencia personal, a las emociones".

El jugador camina alrededor de una ciudad que se parece a Jerusalén e interactúa con la población. Al tiempo que el conflicto se intensifica, la situación se complica cada vez más y expone algunas de las razones por las cuales la violencia aumenta.

Antecedentes

El juego, que será lanzado a principios de 2007, sigue la línea del juego Darfur está muriendo (Darfur is Dying) concebido por el canal de música MTV. Este juego por Internet fue puesto en la red a principios de este año y tuvo 700 mil jugadores en su primer año. Después, cientos de jugadores enviaron correos electrónicos a políticos para urgir una acción para detener la crisis humanitaria en Darfur: la realidad ficcionalizada a través de la virtualidad tenía su repercusión en la conciencia de personas de carne y hueso.

Los creadores del videojuego creen que jugar es la forma más efectiva de enseñarle a las personas situaciones complejas y mantenerlos comprometidos con la realidad. Sea como sea, y viendo las constantes novedades en el mundo tecnológico que mezclan realidad con ficción, parece que las fronteras entre ambas esferas cada vez son más difusas.

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Nace en Andalucía la primera Biblioteca Digital del Voluntariado y las Asociaciones

Se llama BIV@ y es una iniciativa creada en Jaén para compartir el conocimiento a través de la Red con entidades españolas e iberoamericanas. Ve la luz con más de 250 documentos, además de un directorio de contactos y enlaces de interés.
La ONG Liga Española de la Educación de Jaén ha creado la BIV@, una biblioteca digital con la que se pretende “reunir y sistematizar el conocimiento sobre el movimiento del voluntariado para ponerlo a disposición de todas aquellas entidades y asociaciones interesadas”.

La Biblioteca Digital del Voluntariado y las Asociaciones (BIV@) nace con el respaldo económico de la Consejería de Gobernación a través de la Agencia Andaluza del Voluntariado.

Ya posee más de 250 documentos, además de un centenar de directorios y enlaces con direcciones web de interés y que puede consultarse gratuitamente por Internet.

En su creación ha trabajado un equipo de seis personas, que continuarán actualizando y alimentando este banco de documentos virtual con informaciones generadas tanto en Andalucía como en el resto de España e Iberoamérica.

Se sirve de las nuevas tecnologías para crear un instrumento de fácil consulta donde los integrantes de las asociaciones pueden mejorar sus conocimientos, tener acceso a todo tipo de publicaciones digitales sobre voluntariado o ponerse en contacto entre sí, con centros de formación e investigación y con organismos oficiales, de los que se recopilan enlaces y direcciones de contacto.

Hasta ahora, la producción de literatura digital sobre voluntariado se encontraba dispersa en internet, la iniciativa la organiza en ejes temáticos como la gerencia y gestión de las ONG; comunicación externa e interna, formación, animación y dinamización, así como un apartado sobre legislación.

Además, cualquier entidad o persona que quiera aportar alguna publicación, puede enviarlo a través de la web.

Otras iniciativas similares

En esta sección de Idealistas se listan varios recursos de utilidad para las personas interesadas en el voluntariado. La información se divide en secciones sobre los conceptos del voluntariado, experiencias y testimonios -la mejor manera de aprender puede ser a través de casos prácticos de quienes ya han sido voluntarios- y foros de opinión.

Soluciones ONG cuenta con una biblioteca sobre voluntariado y recursos humanos en las organizaciones del tercer sector. Incluye comentarios para las organizaciones que empiezan a trabajar en una política en este ámbito, pautas sobre la gestión del personal, una zona de descarga de leyes y documentos comunes en este trabajo y una recopilación de las consultas de ONG sobre este ámbito.

La Editorial Virtual bolunta es un espacio editorial especializado en temas sociales, sin ánimo de lucro ni copyright, con vocación solidaria y al servicio del movimiento social.

Iniciativa Social recoge una serie de anexos y colaboraciones sobre voluntariado en su web, igual que hace el Centro de Colaboraciones Solidarias de la Universidad Complutense de Madrid.

La acción voluntaria y A fuego lento son las colecciones de publicaciones online de la Plataforma del Voluntariado de España.

Más información:

BIV@

Liga española de la educación

Fuente: http://www.hacesfalta.org/noticias/ver_noticia.asp?id_noticia=1852

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Un proyecto anima a donar el potencial de ordenadores personales para investigaciones sociales

La iniciativa se llama World Community Grid y cuenta con más de 214.000 particulares y empresas que, cuando no utilizan sus ordenadores, ceden su potencial para investigaciones sobre el VIH/Sida y tratamientos contra el cáncer

Redacción (01/09/2006)
Donar el potencial que puede tener tu ordenador cuando no lo utilizas para que ayude a aumentar la capacidad de otras máquinas más potentes que en estos momentos investigan tratamientos contra enfermedades como el VIH/Sida y el cáncer. Es la propuesta de World Community Grid, un proyecto que impulsa la corporación IBM, y que ya ha tenido los primeros resultados.

La iniciativa se puso en marcha hace dos años y, en todo este tiempo, ha beneficiado a investigaciones que buscan nuevas terapias contra el sida y que estudian los efectos de determinadas proteínas en enfermedades como la malaria.

En este último proyecto, por ejemplo, toda la potencia aportada por los ordenadores conectados a la red World Community Grid ha servido para acelerar varios años de indagaciones y se ha conseguido describir la estructura de unas 120.000 proteínas.

Como explican los impulsores de World Community Grid, la idea es aprovechar la tecnología para llevar a cabo investigaciones de carácter social y relacionadas con la salud, siempre haciendo públicos los resultados para que puedan beneficiar a todos.

¿Cómo funciona?

La principal idea de este proyecto es aprovechar la capacidad de ordenadores personales de particulares y empresas cuando no se están utilizando para crear una red global que permita abordar con gran potencia de cálculo la investigación de enfermedades, desastres naturales y problemas medioambientales.

Según IBM, la iniciativa se basa en una tecnología de redes llamada Grid o Informática Distribuida, que consiste en la conexión a través de internet de miles de ordenadores personales para crear un sistema de gran capacidad que permita procesar y almacenar todos los datos de las investigaciones.

De momento, cuenta con más de 214.000 miembros y tiene casi 400.000 ordenadores conectados que pertenecen a individuos, instituciones o empresas.

En España, el proyecto tiene el apoyo de más de 1.300 miembros y unos 3.500 ordenadores conectados. Para participar basta con entrar en la web de World Community Grid e instalarse un programa en la computadora.

Para llevar a cabo esta experiencia, IBM utiliza la gran potencia informática del programa World Community Grid, una red que está situada entre los diez ordenadores más potentes del mundo y que prevé convertirse en un “superordenador virtual dedicado a la investigación de problemas sociales”.

¿Qué PueDo HaCer yo?

Dona la potencia de tu ordenador cuando no lo utilices. Para participar entra en la web del proyecto World Community Grid y descárgate el programa para unirte a la red.